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Cómo descubrí el autismo de mi bebé a los 18 meses

Cuando vas a ser padre por primera ver, no tienes experiencia suficiente para saber si es normal el comportamiento de un recién nacido. Es cierto que todos los bebés lloran mucho, presentan actuaciones desconocidas por los adultos, y cada niño posee su propio ritmo de desarrollo. Pero en el caso de mi hija habían conductas muy anómalas que nos permitió descubrir el autismo del bebé a los 18 meses.

A nivel médico es bastante difícil conseguir un diagnóstico de autismo a una edad tan temprana. Aunque a los 2 años no pronuncie ninguna palabra, no haya empezado a andar o no muestre los típicos estereotipos conductuales; en la mayoría de ocasiones los pediatras siguen si ver indicios suficientes para empezar a valorar el dictamen del espectro autista. Justifican que puede ser un retardo en su crecimiento y que es mejor esperar un tiempo antes de empezar a ser valorado por los especialistas.

Sin embargo, esos meses o años que se tarda en diagnosticar, pueden llegar a ser vitales en un niño si al final se confirma que es autista. Las terapias conductuales a niños autistas empiezan a dar sus frutos a medio y largo plazo, así que con un dictamen anticipado de TEA antes podrá iniciar las actividades psicoeducativas que necesite en los centros de atención temprana infantil.

A continuación os voy a indicar como era mi hija cuando era un bebé de 12 meses que ya nos hacía sospechar algo anómalo. Los rasgos típicos de autismo que mostraba con dos años, y por último indicaré como pudimos obtener el diagnóstico de TEA a una edad tan temprana.

rasgos niños con trastorno espectro autista

1 Los primeros 12 meses de un bebé con autismo

Todos asumimos que en los primeros meses de vida del bebé, las atenciones que requieren son aparentemente muy básicas: darle de comer, cambiarle cuando se ensucia, sacarle a pasear con su carrito, bañarle, conseguir que duerma las horas necesarias. Lo habitual es que alguna de las anteriores tareas sean un poco más laboriosa según cada bebé, pero cuando todas las situaciones siempre generan berrinches, rabietas y situaciones estresantes en el bebé, es que algo pasa.

A priori se puede pensar que al ser padres primerizos no tenemos mucha habilidad para la crianza de un ser tan pequeño, incluso se piense que somos excesivamente consentidores. Pero cuando vemos que su comportamiento sigue siendo el mismo cuando está con las abuelas, familiares, amigos, pediatras y otros profesionales; definitivamente es que hay algo raro. Y en el caso de mi hija, ya desde el primer día que nació habían conductas muy poco habituales, que al final se certificaron en un diagnóstico de Autismo al que posteriormente se le añadió la comorbilidad de déficit de atención con hiperactividad.

Cuando eres padre primerizo no te dan un libro de instrucciones, como mucho recibes consejos de terceros, lees tutoriales de crianza, realizas cursos de preparación y compartes experiencias con otras madres y padres. Y poco a poco vas esperando que los típicos rasgos en el desarrollo de un bebé vayan apareciendo en tu hija conforme pasan los meses.

Así que por si sirve para ayudar a otras familias, a continuación os voy a indicar los síntomas de autismo en bebé de 12 meses que se reflejaban en mi hija:

detectar autismo en bebes

  • Alrededor de los 3 meses un bebé ya es capaz de seguir con su mirada el rostro de su madre, padre, o personas que están inmersos en su cuidado. También empieza a fijarse en objetos que le llamen la atención por sus sonidos, colores o porque los reconozca como divertidos. Mi pequeña era incapaz de seguirnos con la mirada por mucho que la llamáramos por su nombre, le mostrabas un objeto y mantenía la mirada perdida en un vacío. Aparentemente no pensamos que tuviera problemas visuales porque cuando quería, sí se fijaba en las cosas que le llamaban la atención. Ya empezaba a mostrar intereses restringidos desde bebé.
  • En los dos primeros meses de vida, aquí en España se le hace una prueba auditiva al recién nacido para ver si su agudeza es normal. Los resultado en el caso de mi hija fueron normales, la música la escuchaba bien porque discriminaba perfectamente las canciones que le gustaba, pero cuando la nombrábamos rarísimas veces conseguíamos obtener su atención.
  • Respecto al habla cada niño posee su propio ritmo, pero como mínimo durante su primer año emite algunas palabras reconocibles. Hasta los 3 años, los únicos sonidos distinguibles por mi nena eran «gua» para pedir agua y «ta» para galleta. Pero desde el primer día que nació, incluso ya en el propio hospital, ya era capaz de emitir una sonoridad extraña (como un uhhhhhmmmm) que suena como un ronroneo continuo y prolongado. A día de hoy todavía lo hace, y pensamos que es una forma de regular su estado emocional cuando está alegre, nerviosa o intranquila.
  • A partir de los 9 meses es cuando se empieza a señalar con el dedo aquellas cosas que le llaman la atención o para comunicarnos que ese objeto le interesa. Un rasgo típico de un bebé con autismo es la ausencia de mostrarnos su interés por algo a través de su dedo, mano o cuerpo. Directamente desean coger o acudir por sí solos hacia aquello que les ha llamado la atención, sin hacer caso a nadie. La carencia de este hábito es una de las principales tareas que se trabajan en los centros de atención temprana.
  • Otro aspecto bastante llamativo y que no he visto en ningún tutorial ni guía de síntomas de autismo en bebés, es que mi hija nunca extrañaba los brazos ni la presencia de personas desconocidas. Habitualmente los niños pequeños tienen un sentimiento de seguridad con sus padres, familiares, allegados; de forma que cuando se acerca un extraño siempre su reacción es de timidez o huida. En cambio con mi hija era al revés, daba igual quien se acercara, su actitud era la misma que si estuviera con nosotros.
  • Ya desde bien pequeños a los bebés con autismo se le notan los intereses restringidos. Mi nena siempre quería las mismas canciones de los cantajuegos o Miliki, no admitía ninguna novedad ni cualquier otro tipo de dibujos animados. Veía a cualquier mujer con los labios pintados de forma llamativa y se iba directamente hacia ella para ver si le dejaba el pintalabios. El tema de los móviles fue un auténtico suplicio, ni siquiera podíamos tenerlos al alcance de su vista, dejaba cualquier actividad que estuviera haciendo por intentar tocar una pantalla. Estos comportamientos restrictivos ya los mostraba antes de los 12 meses y tardó algunos años en desaparecer, después de mucho trabajo conductual.
  • Dentro de los síntomas que más nos preocupaban, era que sus rabietas eran excesivamente largas. Es normal que un bebé tenga berrinches porque es la manera que tienen de gestionar su frustración o enfado. Pero en el caso de ella es que llegaba a estar más de una hora y media pataleando, y lo que es peor dándose cabezazos contra el suelo. El récord lo tuvo en 1 horas y 45 minutos sin dejar de golpear una almohada con su cabeza. Las personas con TEA tienen problemas con gestionar su frustración y pueden llegar a autolesionarse, esta conducta en bebés es un auténtico infierno para los padres.

caracteristicas bebe autista 12 meses

  • Otro hábito muy curioso y que nunca hemos llegado a comprender, es que casi siempre después de la siesta de la tarde, se despertaba con una rabieta prolongada. No sabemos si es que le daba rabia despertarse porque estaba a gusto durmiendo, si era porque tenía pesadillas, ni idea, fue una auténtica incógnita para nosotros.
  • El aspecto sensorial es otro síntoma frecuente en el autismo infantil. Pues ya desde bien pequeña el tema de la comida fue un suplicio. Si cambiabas la marca de leche, si la temperatura era un poco más caliente o fría, si la textura de la papilla había salido más líquida, habían múltiples supuestos que provocaban sus arcadas. Era a partir de la primera cucharada y siempre acababa en vómitos. Había ocasiones que salíamos a cambio de ropa por cada toma, para salir a pasear siempre debíamos llevar dos mudas con ropa.
  • Y el último síntoma que deseo recalcar del autismo en mi bebé con 12 meses era que nunca hacía caso. Es cierto que cuando son pequeños van a su aire y no suelen obedecer mucho a sus padres, pero en el caso de ella era nunca. Bastaba con pararte en la calle a hablar con un conocido para que empezará a chillar, si tenía en mente algo directamente la tenías que agarrar porque no iba a ceder en su empeño.

En cambio hubieron algunas señales que también son típicas en bebés autistas que mi hija no manifestó nunca. Ella siempre ha dormido como un reloj y del tirón, aunque tenía mal despertar en las siestas . Solamente daba malas noches cuando se ponía enferma, si no era nuestro momento de calma y relax.

Otra característica del TEA puede ser la ausencia de gestos faciales, hay personas que tienen el síndrome de Moebius y son incapaces de sonreír aunque la situación le resulte muy divertida. En mi hija siempre ha sido fácil ver su sonrisa y carcajadas.

Evidentemente cuantos más síntomas presente de los que he mencionado anteriormente, mayor será la sospecha de que pueda ser un bebé de 12 meses con autismo. Pero siempre hay que acudir a los especialistas de la salud, más adelante indicaré como hacerlo.

2 Síntomas de autismo típicos en niños de 2 años

A partir de los dos años es cuando se hacen más notorios los síntomas del autismo, ya que a partir de esa edad empiezas a comparar con otros niños de su misma edad. Ves que sus compañeros del colegio ya hablan casi perfectamente, se relacionan con amigos y presenta un ritmo de aprendizaje adecuado; lo contrastaba con el comportamiento de mi hija y cada día se reafirmaba cada vez más el diagnóstico de su autismo.

Las excesivas rabietas, los intereses restringidos, los hábitos rutinarios, la obsesión por cosas, el no hacer caso y todo ese comportamiento extraño que presentaba cuando era un bebé, todavía se mantienen cuando tiene 2 años. Si bien es cierto que con las terapias conductuales de atención temprana poco a poco van disminuyendo en intensidad.

sintomas autismo infantil a partir de 2 años

Además empiezan a aparecer nuevos aspectos muy significativos en niños con autismo, que a continuación voy a intentar explicar.

  • Aunque poco a poco empieza a decir alguna palabra, todavía no habla y su capacidad comunicativa es muy limitada. La manera para indicar que quería algo era coger tu mano, arrastrarte hacia un sitio y después intentar averiguar que deseaba.
  • A partir de los dos años, a nivel social ya se magnifican las diferencias en el autismo infantil. Mi hija desde bebé nunca tenía interés por jugar con otros niños de su misma edad, y en la escuela seguía ocurriendo lo mismo. En el patio siempre prefería estar sola, en el parque si se acercaba alguien a ella ya se quería ir a casa. Menos mal con el tiempo se está pudiendo corregir esta conducta.
  • Un síntoma típico en el autismo de niños son los movimientos repetitivos. En el caso de mi hija el aleteo con las manos era continuo, otros niños dan vueltas sobre sí mismos o andan de puntillas. Son expresiones corporales estereotipadas muy poco habituales en las personas neurotípicas.
  • Muchas veces en el autismo existe la comorbilidad con hiperactividad, en mi hija siempre ha sido muy notoria. Es incapaz de ver la televisión sentada y quieta, aguantar una película de dibujos en el cine se le hace eterno, desarrolla una actividad e inmediatamente ya desea hacer otra cosa distinta. Su reloj digital siempre marca un número de pasos desorbitado.
  • La fijación por determinadas cosas se llega a hacer obsesiva, por ejemplo siempre quiere salir con la misma pulsera rosa y no hay manera de cambiarla por otra. Hay épocas que tiene obsesión por las campanas, cada vez que detecta una iglesia nos tenemos que acercar, si ve una campanita quiere tocarla a toda costa. Esas obsesiones han sido duraderas en el tiempo, pero por suerte nunca han llegado a permanecer años como el caso conocido de un niño que estuvo 3 años siempre con un tornillo agarrado en su mano.
  • Una tarea que siempre le costaba a mi hija era la de respetar las colas. Al principio era un sufrimiento cuando ibas a un parque, en el colegio o en cualquier sitio donde había que guardar su turno. Directamente no respetaba la fila y siempre se generaba un fuerte conflicto en ella.
  • A partir de los 2 años los niños ya desarrollan el juego simbólico. Donde de manera natural el niño emplea su capacidad mental para representar un escenario, jugar a las cocinitas, a médicos, a ser peluqueros, etc… En el caso de mi hija le gustaba las muñecas pero no jugaba con ellas, solo las quería ver. Aquí los canales de YouTube de niñas fueron útiles para emerger ese entretenimiento simbólico que tanto les cuesta a los niños autistas.
  • Un último aspecto significativo en el autismo de mi hija a partir de sus 2 años, era la dificultad que tenía para asociar sentimientos. Se dice que la falta de empatía es un rasgo común en el TEA debido al déficit de neuronas espejo. Desde el principio siempre ha tenido dificultades en reconocer los estados emocionales en otras personas. Veía a un niño llorando porque se había caído y ella se acercaba a reirse delante de él, si te cabreabas con ella le resultaba gracioso.

Habían más aspectos que reforzaban el dictamen de autismo en ella desde bien pequeña, como recordar detalles inapreciables para el resto (por ejemplo, después de muchos años sin ver a alguien, es capaz de recordar si esa persona llevaba unos pendientes de flores). Pero los anteriores que he descrito fueron los más significativos.

sintomas autismo infantil

3 Donde acudir para certificar el diagnóstico de autismo

Antes de los dos años ya teníamos la valoración y el diagnóstico oficial de autismo, pero no suele ser lo normal, siempre se tarda más tiempo.

Cuando empiezas a sospechar signos anómalos en el bebé, lo más lógico es acudir a su pediatra. Pero claro, al ser tan pequeños, siempre el médico argumenta que se debe esperar un tiempo, que cada niño tiene su ritmo de crecimiento y que simplemente puede deberse a un retraso en el desarrollo madurativo o psicomotor. Con lo que restan importancia a los argumentos que los padres y madres aportan.

Por un lado entiendo que un médico solo tiene 10 o 20 minutos para observar a la niña en su consulta, que las consultas están saturadas, seguramente estarán habituados a ver pequeños que de un mes a otro pegan un progreso evolutivo extraordinario. Así que por un lado puedo comprender esa demora en el tiempo que por defecto establecen los pediatras. Pero claro, cuando se trata de tu hija y ves que hay algo raro, prefieres una segunda opinión.

Así que acudimos a una consulta privada de neuropediatría, y vamos en apenas 5 minutos el especialista ya tenía claro que era una niña con rasgos muy típicos de autismo.

diagnostico TEA en neuropediatria

En esa misma cita ya te indican los lugares de atención temprana más apropiados, te intenta explicar en qué consiste el Trastorno del Espectro Autista, proporciona algunos consejos y recomendaciones conductuales para aplicar. Y lo más importante, te da una valoración por escrito, con la que vuelves a acudir a tu pediatra y ya se le abren los ojos.

De esta forma, fue como por fin conseguí en la sanidad pública que derivaran el caso de mi hija a la unidad de neuropediatría y psicología infantil para iniciar su valoración.

 

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